Aconteció en el pueblo algo diferente, en su afán de apoyar al pueblo y orientarlo pidieron una donación para ayudar a aquellos que habían tenido un mal año y tuvieron muchas perdidas. Así que en la plaza de aquel pueblo se anunció que llevasen las pruebas para que de esa forma se pudiera resarcir el daño.
Así que se presentaron cien afligidos . Y uno de ellos dijo :
- En mi casa hubo un fuego que consumió hasta el último rincón.
Otro dijo:
- Mi negocio fue robado y se llevaron todo.
Otro dijo :
- Mi socio me estafó .
Otro dijo :
- Lo perdí todo en los juegos.
Así , que aquellos hombres enseñaban documentos que comprobaban sus perdidas. LLegaron al número final y ya todos tenían su preferidos hasta que le llegó el turno al último que estaba bien vestido y no reflejaba en sí una gran perdida , más en sus manos no llevaba ningún documento. Sin embargo, traía en sus manos una flor marchita.
Entonces le dijeron :
- Tú eres el último de todas estas personas afligidas por su perdida y nos han enseñado pruebas oficiales , si tu eres un ladron o mentiroso más vale que te retires , porque con seguridad que te castigaremos.
Más aquel hombre contestó :
- Así como Uds, muchos me han juzgado pero yo a diferencia de los demás no he venido por la fortuna que aqui se ofrece sino para decirles y enseñarles lo que es una verdadera perdida.
Tomando la flor marchita en sus manos y como si esta fuese una espada , dijo :
- Esta es mi prueba, esta flor era dorada , aún más dorado que el sol del mediodía . Ella era mi luz en la oscuridad , era una antorcha que me permitía ver más allá de la propia oscuridad . Pero un día esta flor me abandonó y se marchitó ,y con ella se fue mi ilusión , mi corazón , mi esperanza , mi alegría , mi sonrisa .
Despues de decir esas palabras , bajó la flor y la apretó a su pecho , y se retiró de la plaza.
Y aquel día todo el mundo comprendió que las perdidas más grandes no vienen a ser las del mundo sino las del corazón.
Escrito por tesoroeterno