La Avaricia : la pobreza del Alma
Primero, definiremos ¿Qué es la Avaricia ? . Es la inhabilidad espiritual y psicológica que impide compartir.
Podría haber defectos muy graves de carácter pero la avaricia es uno de los más críticos y mortales; por esta razón hay que poner en claro lo que significa ser materialista, posesivo, controlador y ciertamente avaro.
Hay lógicamente personas que cuidan el producto de su esfuerzo, que administran sus recursos , que son conscientes del ahorro; pero ésto no es avaricia.
La avaricia es la mezquindad de la conciencia, es la carencia de empatía , de comprensión y de afecto.
La Avaricia tiene varios rostros ,no sólo es el económico sino el intelectual, el emocional , y viene decididamente por una carencia total de Amor real.
El avaro tiene parámetros totalmente opuestos a la humanidad y por esta razón jamás será feliz la persona que no puede compartir ,la persona que no puede dar. Es peor que el corazón de un muerto , porque el avaro no siente ni sus propios latidos , estando vivo. Es decir, desconoce totalmente sus propias necesidades reales como son : la familiaridad y la necesidad real de dar, porque hay un aspecto importante en la vida del hombre es el de ser como un árbol , el cual es capaz de dar buenos frutos.
El avaro jamás comparte , crece equivocadamente pensando que solo él merece todo y por eso también adolece de ceguera espiritual. Entonces, puede ver el sufrimiento y la angustia , y sentirse realmente indiferente . Aquel hombre que no tiene compromiso con sus semejantes, mal se puede llamar a si mismo , ser humano.
Pero bien, aqui el tema busca una solución , entonces tomemos en cuenta lo siguiente:
Sí la sociedad vive sin caridad , desconoce la generosidad, se encierra en la indolencia , en la ingratirud; esto nos lleva a una civilización totalmente egoísta y centrada en solo uno mismo. Y como consecuencia no se podrá desarrollar el cariño , la ternura y la comprensión.
Pero tenemos que superar la avaricia , y superar la avaricia es reconocer que el corazón tiene que latir no sólo a un ritmo sino en comunión , como si la humanidad fuera una orquesta entonces descubriremos la riqueza de Servir y el arte espiritual de Dar y Recibir.
Mystic Healing Art